martes, 31 de mayo de 2011

Reflexión respecto a Fátima (a.s.)


En esta sección compartimos las hermosas reflexiones que nos han llegado de parte de todos los participantes del Concurso organizado por ICCI AL-GADIR. 



“…Al leer sobre la vida de esta bendita mujer que fue Fátima Az-Zahra (P) y el amor que su padre profesaba por ella, caí en la cuenta de por qué el padre árabe, sobre todo el musulmán, ama, valora y vigila atentamente a su hija. Agradezco a Dios el haberme permitido conocer acerca de esta bendita mujer, Señora de las Mujeres del Paraíso, porque me llevó a valorar más el privilegio de ser musulmana y ruego al Altísimo que su ejemplo me permita ser una mejor esposa, madre e hija. ¡Bendita sea! quien fue elegida para ser la rama principal del árbol que dio la descendencia bendita de nuestro Santo Profeta (s.a.w.). Lo que más me emocionó de la vida de Fátima Az-Zahra (P) fue a qué punto llegó su amor por el Enviado de Dios, su padre, que iba cada día a llorarle sin consuelo al cementerio Al-Baqui’, a tal punto que Imam Ali (P) debió hacerle una choza (la Casa de las Penas) para que ella y sus hijos se cobijaran durante el día”.

Ana Luz Slame de Brahim (Zanubia), Tucumán
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"Fue una mujer, como su nombre lo indica, muy luminosa. Su vida fue brindada a Dios, al Profeta (s.a.w.) y a su familia. Una mujer sencilla, pudorosa, con un alma muy pura. La relación con su padre el Mensajero de Dios (s.a.w.), el respeto, la humildad de ambos, muy reconfortante. Lo que más me emocionó fue su conducta ante las diferentes situaciones de su vida, como por ejemplo cuando un ciego pidió permiso para entrar a su casa y ella se escondió detrás de una cortina. El Profeta le preguntó por qué lo hacía si la persona no podía ver. Y ella contestó: "¡Él no puede verme pero yo a él sí!". Con sus rezos, siempre pedía por los demás, y se olvidaba de ella. Leer sobre Fátima Az-Zahra (a.s.), la hija del Mensajero de Dios (s.a.w.), llenó mi alma y mi corazón de sentimientos muy puros y hermosos".

María Ester Mustafá (Tucumán)
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“¿Qué conclusión puede surgir después de conocer la vida de Fátima (a.s.)? Sólo podemos engrandecerla, contener el corazón ¡para que no se nos escape emocionado por tanta entrega! Sólo puede concluirse que deberíamos soñar con que Dios nos dé la fuerza para llegar a ser aunque más no sea una pequeña pizca de lo que ella era.

¿Lo que más me emocionó de su vida?… esta pregunta no es fácil. Lo que más me emociona de Fátima es el inmenso amor que habitaba en ella, ese amor que tanta falta le hace a este mundo. Uno piensa en ella y se emociona, se siente pequeño, mísero. Cuánto tiene uno por aprender y cuánto Fátima (a.s.) tiene para enseñar”.

Zainab Pi de la Serra (Mar del Plata)






"Las conclusiones que puedo sacar, es que esta honorable dama es un ejemplo para todas las mujeres musulmanas del mundo, por su gran generosidad, humildad, y su inalcanzable fe por nuestro Señor Dios Todopoderoso". Lo que más me emocionó fue que haya perdido a su madre siendo tan pequeña, que haya usado ropas remendadas, y que haya dormido con su marido en almohadas rellenas de hoja de palmeras, y por útlimo, sufrir tanto por la muerte de su padre, el Santo Profeta (B. y P.)".

Fátima Saquina Issa (Tucumán)






"La conclusión que puedo sacar es que es la mejor mujer de todas las mujeres. Tuvo una vida sana, la cual dedicó a la oración y a la protección de su familia. Fue muy noble, y un ejemplo de mujer. Todas las mujeres en la tierra deberíamos intentar imitar al menos algunas de sus acciones. Lo que más me emocionó fue su generosidad con el prójimo y con su familia, el rezar tanto tiempo sin pedir por ella, y el respeto a su padre y a su marido".

Camila María Belén Drube (Tucumán).



"La conclusión más acertada que deja la vida de Fátima Az-Zahra (a.s.) a mi pensar, es la de humildad, respeto, amor hacia el prójimo, generosidad, etc. Y estas definiciones nos dan una pauta y una manera a seguir en nuestros accionares de la vida; nos ayuda a saber diferenciar: las cosas materiales y tangibles de nada nos sirven en el paraíso, sino que son las cosas espirituales e intangibles las que serán recompensadas por Allah. La verdad, estoy feliz de haber realizado este concurso y me pareció muy enriquecedor a nivel espiritual, tanto como a nivel cultural".

Adnan Drubi (Tucumán).



"Puedo afirmar fehacientemente que Fatimah Az-Zahra (a.s.) es única e irrepetible. Ejemplo y referente para imitar y seguir su luz subyugante y purificadora. Alabado sea Dios Todopoderoso por obsequiarnos una madre amorosa a quien venerar. Es admirable su gratitud, su entrega y su compromiso con la causa de Dios. Ese Amor incondicional que traspasa lo justo y lo normal. Ese Amor protector y sanador que nos inunda las venas de amor por ella. Su fe, su convicción y su entrega definitiva a través de la paciencia y la perseverancia por sobre todas las cosas. Su elevada condición espiritual. Su humildad era su encanto. Lo que más me emocionó de su vida fue su sufrimiento en todo, desde que nació hasta el final de su vida terrenal".

Irene Georgina Reales (Salta)





"Después de haber leído sobre Fátima, creo que no existen adjetivos para referirse a la Gran Señora de entre todas las Señoras de ayer, hoy y mañana. Me emocionó su manera tan afectuosa de ser con su Padre y lo sentimental por la pérdida del mismo".

Amir Iasin Sale (Tucumán)



"Las conclusiones que puedo ver en esta lectura fue lo importante que fue para el Profeta (BP) su hija Fátima. La calidad de mujer que fue en el transcurso de su vida, un ejemplo a seguir por todos los creyentes musulmanes y musulmanas.

Lo que más me emocionó fue la humildad, el respeto hacia su familia y a los demás, y la profunda Fe hacia el Islam".

Bruno Tecay (Tucumán)



"Como Musulmán, me enorgullece cada una de las acciones de esta Gran Dama del Islam, Señora entre todas las Señoras, que fue seleccionada entre todas las mujeres, por su moral intachable, amor al Dios Único, por su sensibilidad, pureza, nobleza, equidad, sinceridad y desapego a lo material, constituyéndola en un Ejemplo de Mujer para toda la humanidad, en todo lugar y en todos sus tiempos.

Me emocionaron muchas cosas que pude conocer de nuestra Sagrada Fátima Az Zahrá, como su gran humildad, al pedir por los demás en sus oraciones y no por ella, su espíritu caritativo de dar su comida a necesitados en días de ayuno, su equidad y justicia con la persona que la ayudaba en las tareas de la casa, el amor y respeto sin limites por su Padre, con el gran sufrimiento al perderlo, pero debo confesar que se me hizo un nudo en la garganta al leer lo de su vestido de novia, creo que ese gesto la vistió de cuerpo entero como la GRAN MUJER EN LA HISTORIA DEL ISLAM".

Héctor Abel Sale (Tucumán).




"Mi conclusión respecto la vida de Fátima(as), es que su vida estuvo llena de responsabilidades en el acompañamiento de la profecía de su padre,y del imamato de su esposo, además del cariño y amor que les brindaba a su padre y a su esposo, fue quien le dio al Profeta (saw) y a su esposo la fuerza para seguir con la misión que Dios les había encomendado, sin este apoyo hubiera sido todavía mas difícil continuar. Lo que mas me emociono de su vida, fue su conexión con Dios, el amor por los suyos, la humildad,y la increíble intuición e inteligencia con que acompañó a su padre y a su esposo, qué Dios le de la paz y bendiciones a ella y a su familia inmaculada".

Adriana Silvia Vivo (Buenos Aires)





"Luego de haber leído la historia de la vida de Fatimah (P) acrecienta mi fe y me da mayor fortaleza para seguir adelante con mis creencias".

Malake Sale (Tucumán)



“Lo que puedo manifestar como conclusión después de la lectura de este libro es: “que toda la vida de Muhammad (BP) y Ahlul Bait (P) fueron dados como ejemplo clarificadores para nuestra conducta diaria, marcándonos e iluminando nuestro camino para llegar a Allah”. Lo que más me conmovió del libro fue conocer el profundo amor del Mensajero de Dios (BP) hacia su hija Fátima (P) que no era conocido por mí de esta manera”.

Carina Sleiman (Tucumán)



“La conclusión más bella es el ejemplo que deja la vida de Fatimah Az- Zahra, su humildad, sencillez, amor por su familia y su padre. Esa magnificencia no hace otra cosa que darnos normativas y formas de vida para aplicar en nuestros quehaceres diarios, tomar aunque sea una pequeña parte de su ejemplo para ser mejores musulmanes. En mi caso en particular quiero recalcar que me emocioné con cada detalle de su vida, de toda su devoción y su fe hacia el mensaje de Allah.

Quiero agradecer enormemente la posibilidad que me dieron de participar de esta iniciativa, más allá del concurso en sí, es muy importante poder enriquecerse día a día con libros como éste que nos enseñan cómo desde las pequeñas cosas podemos hacernos mejores musulmanes, es por ello que quiero felicitarlos por su trabajo que demuestra dedicación y ganas de acercarle a la comunidad islámica argentina medios por los cuales instruirnos”.

Rami Drubi (Tucumán)



“Fátima es una figura que representa el candor, la honestidad, la humildad y la generosidad, virtudes que provocan que un hombre baje la mirada ante su presencia. Es un testimonio claro y real del infinito e incondicional amor hacia su padre, el Profeta (BP), su familia y el resto de las personas que compartieron su vida. Es fuente de inspiración y ejemplo de una idea de perfección moral, espiritual y de humanismo que nos conduce a imitarla en este breve paso terrenal para alcanzar el paraíso prometido.

Sandra Viviana Scarafia (Córdoba).



“Como mujer y Musulmana, me siento orgullosa de ser representada por una Gran Mujer que se destacó por sus nobles acciones, gran devoción y amor a Dios, importante respeto y cariño por su padre, humildad y generosidad. Me emocionó el hecho de que regaló algo preciado y esperado, que era su vestido de novia, para dar cumplimiento a una aleya coránica, y desde luego, cumplir con uno de los 5 pilares del Islam (ZACAT)”.

Naíma Nur Sale (Tucumán)





“Lo que más me gustó de esta historia fue la relación que había entre el profeta Muhammad (S.A.W.) y su hija Fatimah, y la generosidad y amabilidad que tenía ella con las personas y los más necesitados. Y a pesar de haber pasado por la pobreza, daños y tristeza siguió adelante junto a su familia, y por los grandes hechos que hizo recibió a cambio la bendición de Dios”.

Nabila Drubi (Tucumán)





“La conclusión que sacamos es que Fátima (AS) debe ser parte de nuestras vidas como el resto de Ahlul Bait (AS), ya que ellos son el verdadero ejemplo para llegar a Nuestro Creador, Allah (SWT), creo que por algo ellos sufrieron así y no tenerlos en cuenta como ejemplo de vida, es desperdiciar un tesoro que Dios puso en nuestras vidas”.

Sucaina Saleh y Fátima Mohammed (Buenos Aires)




“Fatimah Az Zahra (P) es la Señora entre las Señoras, por todas las virtudes que poseía y porque de ella proviene la descendencia del Profeta (BP), los Imames de Ahlul Bait.

Varias cosas me emocionaron de su vida. En primer lugar, el inmenso cariño de Muhammad (BP) hacia ella, y lo importante que era Fatimah (P) para él. También me emocionó mucho conocer que ella era Az Zahra por la luminosidad que tenía cuando hacia el Salat. Y algo que muestra la importancia de Fátimah (P) es cómo Allah le enviaba ángeles para que la ayudaran en su hogar, como por ejemplo cuando Fátimah (P) estaba rezando y uno de sus hijos lloraba, podía verse cómo la cuna se movía, y eran los ángeles los que la acunaban, o cuando la ayudaban en las tareas; como aquella vez que Salman llegó a su casa y vio el molino moviéndose solo mientras ella leía el Corán.

Para mí fue muy lindo hacer este trabajo porque pude aprender muchas cosas de la hija del Mensajero del Allah, el Profeta Muhammad (BP)”.

Yalila Isa Mohanna (Tucumán)



“Fatimah fue una mujer humilde, respetuosa, una gran hija, madre y sobre todas las cosas una excelente mujer. Trató de ayudar a la gente para que puedan vivir bien. Me gustó mucho hacer este cuestionario ya que muchas cosas de la vida de Fátima no sabía. Lo que más me conmovió de su vida fue la forma en la que falleció, dando su vida por el futuro del Islam”.

Yuliana Meheris (Tucumán)



“La conclusión, de lo que he leído, es que era respetuosa, tolerante, tenía mucha paciencia, era agradecida, compañera, invocaba a Dios, ayudaba a los necesitados, era piadosa, su alma era muy blanca. Lo que más me impactó es el regalo que le hizo al anciano árabe del collar que tenía puesto, el pan duro que le dio a su padre y él le dijo que hacía tres días que no comía y ella se puso a llorar… En realidad todo el libro que he leído me ha impactado. Nosotros no hacemos ni la cuarta parte de lo que ellos hacían y tampoco sufrimos lo que ellos sufrieron”.

Zulma Deud (Buenos Aires)



“No encuentro calificativos para llamar a la Sagrada Fatimat-u Zahrá, que dio su vida predicando el Islam y con ejemplos de moral y buenos principios en cada uno de sus pasos. Me emocionó mucho su grandeza, al plegarse junto al Imam Alí, dando su alimento que tenían para cortar el ayuno a los necesitados que golpearon su puerta”.

Sharif Husein Sale (Tucumán)



“Después de haber leído sobre la vida de Fátima Az-Zahra (a.s) puedo decir, que fue una mujer que sufrió mucho tras perder a su madre y a su padre, pero cuando se le presentaba un obstáculo ella siguió y nunca se rindió, hacía lo posible por no rendirse y seguir luchando. Es un buen ejemplo como hija, madre y como mujer. En conclusión es una de las mejores Mujeres del Universo”.

Fida Zeina Jalil (Tucumán)




"La conclusión que puedo sacar es que Fátima (BP) ha sido una mujer excepcional, digna hija de su padre el Profeta (BP) que muestra el alto lugar que las mujeres pueden alcanzar dentro de nuestra religión, el Islam, tanto espiritualmente, como en otras esferas de la vida social. Me emocionó su brillo espiritual que incluso conmovía a los ángeles en el cielo cuando ella rezaba, lo que se señala respecto al modo en que, tras la muerte del Profeta (BP) defendió la sucesión, el amor que tenía hacia su marido y el cariño con el que juntos soportaban la pobreza y su espiritualidad manifestada en las cuestiones terrenales, en sus atributos tales como la virtud, la generosidad y el desapego por el mundo material".

Alif Aldana Ariznabarreta (Mar del Plata)






“Dios concedió a todos los seres humanos la visión, la audición y los corazones. Nos dio fuerzas íntimas para que las usemos debidamente en nuestro beneficio. Envió a grandes seres humanos, como el Profeta Muhammad e Imames (Paz y Bendición de Dios sean con ellos), los cuales dejaron entre nosotros elevados niveles de iluminación y verdad, para guiarnos hacia el camino del buen proceder, de la justicia y de la fe. También nos envió el Libro Sagrado, el Corán, y respecto a él, el Imam Ali (P) dijo: “Leed el Sagrado Corán cuidadosamente, porque es el más sublime de todos los Libros Sagrados; intentad comprenderlo y estudiarlo diligentemente, porque es el mejor alimento para el pensamiento; iluminad vuestra mente con sus enseñanzas porque su Luz Divina es la mejor cura para una mentalidad enferma, y leedlo con intención buena y sincera”. Y del Profeta Muhammad (BP) dijo: “Seguid el modo de vida y carácter de vuestro Profeta, porque es la mejor manera de llevar una buena vida. Adheríos a sus Tradiciones, y obedeced implícitamente sus enseñanzas, porque son la mejor guía hacia una vida noble”. Ojalá todos tengamos presente los ejemplos de estos grandes seres humanos, y con voluntad y esfuerzo llevarlos a cabo para así tener una vida mejor y más tranquila.

Lo que más me emocionó de la vida de Fátima, fue la relación que tenía Fátima Az-Zahra’ (a.s.) con su padre, el Profeta Muhammad. El amor que existía entre ellos dos era único y hermoso, y al leer esas partes del libro, volví a recordar cuánto anhelo tener a mi padre cerca y llevar una hermosa relación con él, parecida a la de ellos, amor mutuo hasta el final”.

Jacqueline Zainab Mourhej (Tucumán).



“Fátima Az-Zahra (a.s.), hija del profeta Muhammad (s.a.w.), esposa del primer Imam, y madre del resto de los Imames, es sin duda "la mejor de las mujeres del Universo". Virtudes como: su personalidad desapegada a lo mundano, su fuerte vínculo con la adoración al Creador, y su plena dedicación, tanto como hija, esposa, madre, así como su rol en el avance intelectual y cultural de la mujer, hicieron que se ganara el respeto y el afecto de quienes la rodeaban, engalanando con su luminosidad cualquier lugar donde se encontraba. Dios, Alabado Sea, le otorgó un Lugar entre las mejores mujeres del mundo, entonces, ¿cómo no tomar a esta Dama como ejemplo a imitar?

Esta luchadora y virtuosa mujer digna de llamar "Señora entre las Señoras", tal como dos de sus nombres la describen: RADIAH (Complaciente de Dios), y MARDIAH (que Dios está complacida de ella), nos indican que debemos seguir a Ahlul Bait (la Gente de la Casa) e imitar su comportamiento en todos los aspectos de la vida: tanto en lo religioso, como en lo afectivo, económico, espiritual, intelectual y social.

Uno de los aspectos más sorprendentes y valorables de Fátima (P), a mi criterio, fue la conformidad y agradecimiento constante con lo poco que esta Dama contaba económicamente para sustentarse, y aun así llevar una vida plenamente feliz, junto a su esposo (P), padre (s.a.w.), e hijos (P), contagiando al mismo tiempo esa alegría, serenidad y autocontrol a los demás. Esto se debió a que los asuntos verdaderamente importantes para Fátima (P) no eran los de este mundo... sino los del Más Allá.

La historia de vida de esta Dama tan pura y generosa, deja entre nosotros señales que hay que saber interpretar y llevar a cabo mediante la lucha (contra uno mismo) en esta sociedad que avanza a pasos agigantados y por momentos debilita la Fe de los seres humanos.

In sha'allah nuestra Fe rebalse los corazones y se transmita de generación en generación, incrementando el conocimiento y por ende el obrar de cada persona.

Allah, Subhana wa Ta'ala, permita que este trabajo (que más que trabajo es una bendición, dado que tener en nuestras manos instrumentos de conocimiento de la Vida de Fátima Az-Zahra (a.s.) nos proporciona crecimiento espiritual e intelectual) nos deje inculcado en el Alma la inspiración de obrar en nuestra vida como esta bendita Mujer.

Was salamu aleikum wa Rahmatullahi wa Barakatuh”.

Yamila Chaván, (Tucumán).







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