viernes, 2 de noviembre de 2012

EL MES DE DHUL HIYYAH

Dijo el Mensajero de Dios (s.a.w.):
"No hay acciones virtuosas más queridas por Dios que las que se realizan durante estos diez (primeros) días."

El mes de Dhû-l Hiÿÿah es uno de los meses benditos del año. Al llegar este mes, los benevolentes Compañeros del Profeta (s.a.w.) y los tâbi‘în (los compañeros de los Compañeros) daban gran importancia a la adoración a Al·lah. Los primeros diez días de este mes, que corresponden a Al-Aîiâm al-Ma‘lumât mencionados en el Generoso Corán, poseen el máximo mérito y bendición y, según un dicho del Profeta (s.a.w.), no hay actos buenos y de adoración más amados por Dios Altísimo que los actos realizados en estos diez días.

Las acciones preferibles de los diez primeros días:
Los siguientes actos son preferibles en estos días:


1.   Ayunar los primeros nueve días equivale al ayuno de toda la vida.

2. Realizar dos ciclos de oración entre las oraciones del Magrib e ‘Ishâ’, durante las diez noches. En cada ciclo luego de la Sura Al-Hamd (nº 1) decir una vez la Sura Al-Ijlâs (nº 112) y la siguiente aleya:
وَواعَدْنا مُوسى ثَلاثينَ لَيْلَةً وَاَتْمَمْناها بِعَشْر فَتَمَّ ميقاتُ رَبِّهِ اَرْبَعينَ لَيْلَةً وَقالَ مُوسى لاَِخيهِ هارُونَ اخْلُفنى فى قَوْمى وَاَصْلِحْ وَلا تَتَّبِعْ سَبيلَ الْمُفْسِدينَ
wa uâ’adnâ mûsâ zalâzîna lailah wa atmamnâha bi’ashrin fatamma mîqâtu rabbihi arba’îna lailah ua qâla mûsâ li ajîhi hârûna-j lufnî fî qaumî wa aslih wa lâ tattabi’ sabîlal mufsidîn
«Le acordamos a Moisés treinta noches que completamos con otras diez, de manera que el tiempo fijado por su Señor fue, en total, de cuarenta noches. Y Moisés dijo a su hermano Aarón: “Reemplázame ante mi pueblo; recomiéndales el bien y no sigas el sendero de los depravados”». (Corán, 7:142).
Quien realice ello participará en la recompensa de los peregrinos.

3. En los primeros diez días, también es preferible realizar cada día la siguiente súplica, que fuera pronunciada por el Imam ‘Alî (a.s.), y lo mejor es repetirla cada uno de dichos días diez veces. Dice:
لا اِلـهَ اِلاَّ اللهُ عَدَدَ الّلَيالى وَالدُّهُورِ، لا اِلـهَ اِلاَّ اللهُ عَدَدَ اَمْواجِ الْبُحُورِ، لا اِلـهَ اِلاَّ اللهُ و رَحْمَتُهُ خَيْرٌ مِما يَجْمَعُونَ، لا اِلـهَ اِلاَّ اللهُ عَدَدَ الشَّوْكِ الشَّجَرِ، لا اِلـهَ اِلاَّ اللهُ عَدَدَ الشَّعْرِ وَالْوَبَرِ، لا اِلـهَ اِلاَّ اللهُ عَدَدَ الْحَجَرِ وَالْمَدَرِ، لا اِلـهَ اِلاَّ اللهُ عَدَدَ لَمْحِ الْعُيُونِ، لا اِلـهَ اِلاَّ اللهُ فِى الّلَيْلِ اِذا عَسْعَسَ وَالصُّبْحِ اِذا تَنَفَّسَ، لا اِلـهَ اِلاَّ اللهُ عَدَدَ الرِّياحِ فِى الْبَرارى وَالصُّخُورِ، لا اِلـهَ اِلاَّ اللهُ مِنَ الْيَوْمِ اِلى يَوْمِ يُنْفَخُ فِى الصُّورِ.
lâ ilâha il·lal·lâhu ‘adadal laiâlî uad duhûri, lâ ilâha il·lal·lâhu ‘adada amuâÿ-il buhûr lâ ilâha il·lal·lâhu ua rahmatuhu jairun mimmâ iaÿma‘ûn lâ ilâha il·lal·lâh ‘adada-sh shauqi-sh shaÿar lâ ilâha il·lal·lâhu ‘adada-sh sha’ri ual uabar lâ ilâha il·lal lâhu ‘adadal haÿari ual madar lâ ilâha il·lal la:hu ‘adada lamhil ‘uiûn lâ ilâha il·lal lâhu fil-laili idhâ ‘as’asa ua-s subhi idhâ tanaffasa lâ ilâha il·lal·lâhu ‘adadar riiâhi fil barârî uas sujûr lâ ilâha il·lal lâhu minal iaumi ilâ iaumi iunfaju fis sûr
Lâ ilâha il·lal·lâh (No hay divinidad sino Dios), por el número de las noches y los días. Lâ ilâha il·lal·lâh por el número de las olas del mar, Lâ ilâha il·lal·lâh y Su misericordia es mejor de lo que atesoran (los mundanales), Lâ ilâha il·lal·lâh por el número de las plantas y árboles, Lâ ilâha il·lal·lâh por el número de cabellos y pelajes, Lâ ilâha il·lal·lâh por el número de piedras y arcilla, Lâ ilâha il·lal·lâh por el número de parpadeo de los ojos (de los seres), Lâ ilâha il·lal·lâh en la noche cuando oscurece y la aurora cuando amanece, Lâ ilâha il·lal·lâh por el número de vientos que soplan entre el desierto y las rocas, Lâ ilâha il·lal·lâh desde hoy hasta el día en que la trompeta sea tañida.

El Primer día: es un bendito día para el cual se han transmitido muchos actos:

Primero: El ayuno, que equivale al ayuno de ochenta meses.

Segundo: hacer el salât de Fátima (a.s.), el cual consta de cuatro ciclos con dos taslîm (o sea, dos oraciones de dos ciclos). Es igual al salât de Amîr Al-Mu’minîn (a.s.). En cada ciclo se lee una vez la Sura Al-Hamd y cincuenta veces la Sura Al-Ijlâs (nº 112), realizando después del taslîm el tasbîh de Fátima, y luego decir:
سُبْحانَ ذِى الْعِزِّ الشّامِخِ الْمُنيفِ، سُبْحانَ ذِى الْجَلالِ الْباذِخِ الْعَظيمِ، سُبْحانَ ذِى الْمُلكِ الْفاخِرِ الْقَديمِ، سُبْحانَ مَنْ يَرى اَثَرَ الَّنمْلَةِ فِى الصَّفا، سُبْحانَ مَنْ يَرى وَقْعَ الطَّيْرِ فِى الْهَوآءِ، سُبْحانَ مَنْ هُوَ هَكَذا وَلا هكَذا غَيْرُهُ
subhâna dhîl ‘izzi-sh shâmij-il munîf, subhâna dhîl ÿalâl-il bâdhij-il ‘adzîm, subhâna dhîl mulk-il fâjir-il qadîm, subhâna man iarâ azara-n namlati fî-s safâ, subhâna man iarâ waq‘a-t tairi fil hawâ’, subhâna man hua hâkadhâ wa lâ hâkadhâ gairuh
Glorificado sea el Poseedor de la Grandeza elevada y enaltecida, Glorificado sea el poseedor de la majestuosidad magnificente e inmensa, Glorificado sea el poseedor del reino esplendoroso y antiguo, Glorificado sea Quien ve la huella de la hormiga en la roca, Glorificado sea Quien ve la caída del pájaro en el aire, Glorificado sea Quien es así, siendo que nadie más es así.

Tercero: Hacer una oración de dos ciclos media hora antes del mediodía; en cada uno de sus ciclos se lee una vez la Sura Al-Hamd y diez veces la Sura Al-Ijlâs (nº 112), diez veces la Aleya del Escabel (2: 255) y diez veces la Sura Al-Qadr (nº 97).

Cuarto: Quien tema de algún opresor que diga este día:
حَسْبى حَسْبى حَسْبى مِنْ سُؤالى عِلْمُكَ بِحالى
hasbî, hasbî, hasbî min su’âlî, ‘ilmuka bi hâlî
Me es suficiente, me es suficiente, me es suficiente, para mi pedido, Tu conocimiento de mi estado. Y Dios le librará de su mal.

Debes saber que en este día nació Ibrâhîm (a.s.) Al-Jalîl (el amigo de Dios), y según lo narrado por los dos sheij en este día se produjo el casamiento de ‘Alî (a.s.) con Fátima (a.s.).

El séptimo día: en el año 114 de la Hégira tuvo lugar el martirio del Imam Muhammad Al-Baqir (a.s.) en Medina y es un día de tristeza para sus seguidores.

El octavo día: es llamado día de Taruiah y es meritorio ayunar en ese día, y se transmitió que expía los pecados de sesenta años. Dijo el Sheij Ash-Shahîd (ra): “Ciertamente que es preferible realizar en él el gusl”.

La novena noche: es una de las más benditas de las diez noches. Es la noche de hablar íntimamente con Dios. El arrepentimiento en esta noche será aceptado y la súplica respondida. Quien realice los actos devocionales en esta noche por obediencia a Al·lah, tendrá la recompensa de ciento setenta años de adoración. En ella es preferible realizar la ziârah al Imam Husain (a.s.) y visitar la tierra de Karbalâ’ y permanecer en la misma hasta el día del ‘Id (Al-Ad·hâ), de manera que Dios le mantenga a salvo del mal ese año.

El noveno día: es el día de ‘Arafat (en que los peregrinos se congregan en la planicie del mismo nombre, cerca de La Meca). Es uno de los grandes días festivos para los musulmanes aunque no se conozca como día de ‘Id (festividad). Es el día que Dios ha invitado a sus siervos a Su adoración y ha preparado para ellos Su bondad y bendición, ha hecho a Satanás en ese día más humillado y menospreciado que en otro tiempo.
Se narró que el Imam Zain-ul ‘Âbidîn (a.s.) en ese día, escuchó a un mendigo que pedía a la gente que le ayudara, y le dijo: “¡Ay de ti!, en un día como éste pides a otro que a Dios, mientras que en este día hay esperanzas hasta para los niños que están en el vientre de sus madres de recibir la bondad de Dios y ser felices”.

Es preferible en este día, realizar:


1.   El Gusl (baño completo).

2. Visitar y leer el saludo al Imam Husain (a.s.), que según muchos dichos ello equivale a 1000 Haÿÿ, 1000 ‘Umrah (peregrinación fuera de este mes Sagrado) y 1000 Ÿihâd (lucha por la causa de Dios) y aún más, y los hadices respecto a la abundancia de las virtudes de visitarlo en este día son mutawâtir. Si alguien pudiera estar en ese día junto al Santuario del Imam no tiene menos recompensa que quien esté en el desierto de ‘Arafat.
Luego del Salât Al-‘Asr (de la Tarde), antes de comenzar con el du‘â’ de ‘Arafat, es preferible realizar dos ciclos de oración bajo el cielo y confesar ante Al·lah sus pecados, para llegar a obtener toda la recompensa de ese día y sean perdonados sus pecados. Luego comenzar con las acciones de ‘Arafat y la súplica de ‘Arafat, que es una súplica muy elevada y bellísima para comunicarse con Dios, pero que por su extensión no podemos citarla aquí. Esta súplica se halla en el libro Mafâtih al-Ÿinân, capítulo del mes de Dhû-l Hiÿÿah. He aquí algunos párrafos de la misma:

Párrafos del Du’a de Al-Husain (a.s.) en el día de ‘Arafat:

كَيْفَ يُسْتَدَلُّ عَلَيْكَ بِما هُوَ فى وُجُودِهِ مُفْتَقِرٌ اِلَيْكَ، اَيَكُونُ لِغَيْرِكَ مِنَ الظُّهُورِ ما لَيْسَ لَكَ، حَتّى يَكُونَ هُوَ الْمُظْهِرَ لَكَ،
kaifa iustadal·lu ‘alaika bimâ hua fî uÿûdihi muftaqirun ilaika aiakûnu ligairika minasdz dzuhûri mâ laisa laka hattâ iakûna hual mudzhira laka
(¡Dios mío!) ¿Cómo podría argumentar Tu Existencia a través de aquello que depende de Ti para ser? ¿Por ventura, acaso existe un ser más manifiesto que Tú de manera que fuera él el que Te manifestara?
مَتى غِبْتَ حَتّى تَحْتاجَ اِلى دَليل يَدُلُّ عَليْكَ، وَمَتى بَعُدْتَ حَتّى تَكُونَ الاْثارُ هِىَ الَّتى تُوصِلُ اِلَيْكَ، عَمِيَتْ عَيْنٌ لا تَراكَ عَلَيْها رَقيباً، وَخَسِرَتْ صَفْقَةُ عَبْد لَمْ تَجْعَلْ لَهُ مِنْ حُبِّكَ نَصيباً،
matâ gibta hattâ tahtâÿa ilâ dalîlin iadul·lu ‘alaika ua matâ ba’udta hattâ takûnal azâr hial·latî tûsilu ilaika ‘amiat ‘ainun lâ tarâka ‘alaihâ raqîban ua jasirat safqatu ‘abdin lam taÿ’al lahu min hubbika nasîban
¿Cuándo estuviste oculto para necesitar de una prueba que guíe hacia Ti? ¿Cuándo estuviste lejos para que sean los efectos los que hagan acercarse a Ti? Es ciego el ojo que no Te ve vigilándolo, y mal negocio es para el siervo aquel que no le apareja Tu amor como provecho.
اِلهى اَمَرْتَ بِالرُّجُوعِ اِلَى الاْثارِ فَاَرْجِعْنى اِلَيْكَ بِكِسْوَةِ الاَْنْوارِ، وَهِدايَةِ الاِْسْتِبصارِ، حَتّى اَرْجَعَ اِلَيْكَ مِنْها كَما دَخَلْتُ اِلَيْكَ مِنْها،
ilâhî amarta bi-r ruÿû’i ilâl azâri fa arÿi‘nî ilaika bikisuat-il anuâri ua hidâiatil istibsâri hattâ arÿa‘a ilaika minhâ kamâ dajaltu iliaka minhâ
¡Dios mío! Tú has ordenado recurrir a tus efectos (creaciones), así pues, hazme volverme a Ti mediante una envoltura de luces y la orientación (que se produce) de la percepción (interior), de manera que por ello (finalmente) retorne a Ti así como (primeramente) por ello me encaminé hacia Ti...

En ese día es muy importante suplicar para los hermanos creyentes que estén vivos o muertos.

La noche décima: es una de las noches benditas del año. Es una de las cuatro noches del año en la que es preferible permanecer despierto y adorar a Al·lah. Las puertas del cielo en esta noche están abiertas. Es preferible también, visitar y saludar al Imam Husain (a.s.) y recitar la súplica:
يا دائِمَ الْفَضْلِ عَلَى الْبَرِيَّةِ يا باسِطَ الْيَدَيْنِ بِالْعَطِيَّةِ يا صاحِبَ الْمَواهِبِ السَّنِيَّةِ صَلِّ عَلى مُحَمَّدٍ وَالِهِ خَيْرِ الْوَرى سَجيَّةً وَاغْفِرْ لَنا يا ذَالْعُلى فى هذِهِ الْعَشِيَّةِ
iâ dâ’imal fadli ‘alal barîiah, iâ bâsital iadaini bil ‘atîiah, iâ sâhibal mawâhibis sanîiah, sal·li ‘alâ muhammadin wa âlih, jairil warâ saÿîiah, wagfir lanâ iâ dhal ‘ulâ, fî hâdhihil ‘ashîiah
¡Oh el de la merced incesante a las criaturas! ¡Oh Aquel cuyas manos se encuentran extendidas en las dádivas! ¡Oh Dueño de los otorgamientos sublimes! ¡Bendice a Muhammad y a su familia, los de mejor naturaleza de la creación! Y perdónanos en esta noche, ¡oh poseedor de la magna grandeza!

El décimo día: es el día del ‘Îd Al-Ad·hâ (Festividad del Sacrificio), es un día bendito y es preferible realizar los siguientes actos:

1. El baño completo (gusl), que en ese día es preferible hacerlo, hasta el punto de que algunos sabios lo han considerado uâÿib (obligatorio).

2. La oración del ‘Id que se hace en las mezquitas grandes de la ciudad.

3. Es preferible realizar la súplica de Nudbah (súplica de la lamentación) que se halla al final del libro Mafâtîh al-Ÿinân.

4. Sacrificar algún ganado, lo cual conforma una tradición en la que se ha puesto énfasis.

5. Es preferible leer la súplica de engrandecimiento a Al·lah citada más abajo, tras las siguientes 15 oraciones obligatorias, por lo que la primera vez será tras la oración del mediodía del día del ‘Id y la última será tras la oración del alba del día trece. Esto es para quien se encuentre en Minâ ese día (durante la peregrinación). Para quien se encuentre en otro lugar es preferible hacerla tras sólo diez oraciones obligatorias, por lo que la primera vez será tras la oración del mediodía del día diez, y la última tras la oración del alba del día doce. Según la narración confiable de Al-Kâfî, el engrandecimiento es como sigue:
اللهُ اَكْبَرُ اللهُ اَكْبَرُ لا اِلـهَ اِلاَّ اللهُ، وَاللهُ اَكْبَرُاللهُ اَكْبَرُ وللهِ الْحَمْدُ، اللهُ اَكْبَرُ عَلى ما هَدانا، اَللهُ اَكْبَرُ عَلى ما رَزَقَنا مِنْ بَهيمَةِ الاَنْعامِ، وَالْحَمْدُ للهِ عَلى ما اَبْلانا
al·lâhu akbar al·lâhu akbar lâ ilâha il·lal·lâh ual·lâhu akbar al·lâhu akbar ualil·lâhil hamd al·la:hu akbar ‘alâ mâ hadâna al·lâhu akbar ‘alâ mâ razaqanâ mim bahîmatil an’âm ual hamdu lil·lâhi ‘alâ mâ ablâna
Dios es el más Grande, Dios es el más Grande, No hay divinidad sino Dios, Dios es el más Grande, Dios es el más Grande, las alabanzas pertenecen a Al·lah, Dios es el más Grande por la guía que nos dio, Dios es el más Grande porque nos agració con los ganados, y las alabanzas pertenecen a Al·lah porque nos probó.
Es recomendable repetir estos engrandecimientos tras las oraciones obligatorias en la medida de lo posible; y asimismo es recomendable hacerlo tras las oraciones meritorias.

El décimo quinto día: en este día del año 212, tuvo lugar el nacimiento del Imam ‘Alî An-Naqî (a.s.) y es preferible saludar al Imam.

La noche décima octava: es la noche de la Festividad de Gadîr, y es una noche bendita. Narró el Seîied Ibn Tawûs en su Al-Iqbâl que es preferible en esta noche realizar una oración especial y suplicar. La oración consta de doce ciclos con un solo taslîm.

El día décimo octavo: El 18 del mes de Dhul Hiyyah es el día de la Festividad de Gadîr, la mayor festividad de Al·lah (‘idu-l·lâh al-akbar), la festividad de la familia de Muhammad -que la paz y las bendiciones sean con él y su familia- y la más grandiosa de las festividades.
Al·lah no envió a ningún profeta sin que haya dispuesto este día como festivo o haya considerado su sacralidad. Su nombre en los Cielos es “el día del pacto prometido” (al-‘ahd al-maw‘ûd), y su nombre en la Tierra es “el día de la alianza tomada” (al-mizâq al-ma’jûdh) y “el día de la congregación testimoniada” (al-ÿam‘ al mash·hûd).
Se transmitió que preguntaron al Imam As-Sâdiq (a.s.): “¿Acaso hay para los musulmanes otra festividad además de la del día Viernes, la del Ad·hâ (festividad del sacrificio) y la del Fitr (la festividad del desayuno)?”. Respondió: “Sí. Hay una festividad cuya sacralidad es mayor que la de las demás”. El narrador dijo: “¿Cuál es esa festividad?”. Respondió: “Es el día en el que el Mensajero de Dios (s.a.w.) designó a Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.) como su sucesor al decir: «De todo aquel que yo fuera su señor, Alî es su señor», y ese es el día 18 del mes de Dhûl Hiÿÿah”. El narrador preguntó: “¿Qué se debe hacer en ese día?”. Dijo (a.s.): “Debéis ayunar, realizar actos de adoración y recordar a Muhammad y a la familia de Muhammad (s.a.w.), y bendecidles (diciendo al·lahumma sal·li ‘ala Muhammad wa âli Muhammad = ¡Dios mío! Bendice a Muhammad y a la familia de Muhammad). El Mensajero de Dios (s.a.w.) encomendó a Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.) que este día fuese considerado ‘Id (festividad), así como todo profeta le encomendó a su sucesor que consideraran ‘Id a este día”.
En el hadîz de Ibn Abi Nasr Al-Bazantî, se transmitió que el Imam Ar-Ridâ (a.s.) dijo: “¡Oh hijo de Abi Nasr! Donde sea que te encuentres trata de presentarte ante el puro sepulcro de Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.) en el día de Gadîr. Ciertamente que en este día Al·lah perdona a cada hombre creyente y a cada mujer creyente los pecados de sesenta años, y en este día libera del Fuego del Infierno el doble de personas que liberó en el mes de Ramadán y en lailat al-qadr (la Noche del Destino). Y un dirham que des a tus hermanos creyentes en este día equivale a mil dirhames que otorgues en otros momentos. En este día sé benevolente con tus hermanos creyentes y alegra a cada hombre creyente y a cada mujer creyente. ¡Juro por Al·lah! que si las personas supieran la virtud de este día como debieran, ciertamente que los ángeles les estrecharían la mano diez veces cada día”.
En general, es necesario el engrandecimiento de este noble día.

Algunos actos preferibles de este día:

1. El ayuno, que expía sesenta años de pecados. Y se trasmitió que equivale al ayuno de la edad del mundo y equivale a cien haÿÿ (peregrinaciones mayores) y ‘umrah (peregrinaciones menores).

2. El gusl o baño ritual.

3. Leer las salutaciones de visita (ziârah) a Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.). Es adecuado que la persona donde sea que se encuentre trate de llegar a su puro sepulcro. Hay tres salutaciones de visita (ziârah) especiales para Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.) en este día, una de las cuales es la ziârah conocida como Amînul·lâh (el fiel de Dios), la cual puede leerse tanto en las cercanías de su sepulcro, como en la lejanía. La misma es de las llamadas ziârat mutlaqah (salutaciones de visita generales), y se encuentra en el capítulo de las ziârah (del libro Mafâtîh Al-Ÿinân).

4. Que se ampare en Al·lah con las frases que el Seîied Ibn Tawûs transmitió del Mensajero de Dios (s.a.w.) en su libro Al-Iqbâl.

5. Realizar dos ciclos de oración, y hacer el suÿûd (prosternación) y agradecer a Al·lah cien veces…
Luego realizar nuevamente otra prosternación y repetir cien veces al-hamdulil·lah (Alabado Sea Dios). Luego decir cien veces Shukran li·lah (Gracias a Dios). Se transmitió en las narraciones que todo aquel que realice esto obtendrá la recompensa de aquel que en el día de Gadîr estuvo presente ante el Mensajero de Dios (s.a.w.) y le haya dado la bai‘ah (o juramento de fidelidad) por la wilâiah.
Es mejor que realice esa oración cerca del zawâl (al estar el sol en el cenit al mediodía), puesto que fue a esta hora que el Mensajero de Dios (s.a.w.) designó a Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.) en Gadîr Jumm para el Imamato y califato de la gente.
En el primer ciclo de oración luego de la Sura Al-Fâtihah leer la sura Al-Qadr (97) y en el segundo ciclo leer la sura Al-Ijlâs (112).

6. Realizar un gusl o baño ritual y dos rak’at o ciclos de oración media hora antes del zawâl, y en cada rak‘at leer la sura Al-Fâtihah una vez, la Sura At-Tawhîd diez veces, la aleya del Escabel (aleya 255 de la sura Nº 2) diez veces y la Sura Al-Qadr diez veces, lo cual equivale a cien mil peregrinaciones mayores (haÿÿ) y cien mil peregrinaciones menores (‘umrah) y hace que Al·lah, el Generoso, cubra sus necesidades de su vida mundanal y la del más allá con facilidad y bienestar.

7. Leer la súplica Nudbah.

8. Cada vez que en este día se encuentre con un creyente le felicite diciéndole:
اَلْحَمْدُ للهِ الّذي جَعَلَنا مِنَ الْمُتَمَسِّكينَ بِوِلايَةِ أَميرِ الْمُؤْمِنينَ وَالاَئِمَّةِ عَلَيْهِمُ السَّلامُ
al-hamdu lil·lâh-il·ladhî ÿa‘alana minal mutamassikîna bi wilâiati amîr al-mu’minîn wal a’immah ‘alaihimus salam
La ِِ Alabanza sea para Al·lah quien nos dispuso de entre los que se aferran a la wilâiah de Amîr Al-Mu’minîn y los Imames, con ellos sea la paz.
 Y diga también:
اَلْحَمْدُ للهِ الَّذي أَكْرَمَنا بِهذَا الْيَوْمِ وَجَعَلَنا مِنَ الْمُوفينَ، بِعَهْدِهِ إِلَيْنا وَميثاقِهِ الّذي واثَقَنا بِهِ مِنْ وِلايَةِ وُلاةِ أَمْرِهِ وَالْقَوّامِ بِقِسْطِهِ، وَلَمْ يَجْعَلْنا مِنَ الْجاحِدينَ وَالْمُكَذِّبينَ بِيَوْمِ الدِّينَ
al-hamdu lil·lah-il·ladhi akramanâ bi hadhal iawm wa ÿa‘alana minal mûfîna bi ‘ahdihi ilainâ wa mîzâqihil ladhî wâzaqanâ bihi min wilâiati wulâti amrih wal quwâmi bi qistihi wa lam iaÿ‘alanâ minal ÿâhidîn wal mukadhdhibîna bi iawm-id dîn
La alabanza sea para Al·lah quien nos honró con este día y nos dispuso de entre los que cumplen con Su pacto con nosotros y con la alianza que nos confió, en lo referente a la wilâiah de los facultados para encargarse de Su asunto quienes ejercen Su justicia; y no nos dispuso de los que niegan y desmienten el día de la religión.

9. Decir cien veces:
اَلْحَمْدُ للهِ الّذي جَعَلَ كَمالَ دينِهِ وَتَمامَ نِعْمَتِهِ بِوِلايَةِ أَميرِ الْمُؤمِنينَ عَلىِّ بْنِ أَبي طالِب عَلَيْهِ السَّلامُ
al-hamdulil·lâhil ladhî ÿa‘ala kamâla dînihi wa tamâma ni‘matihi bi wilâiati amîr al-mu’minîn ‘alî ibn abî tâlib, ‘alaihis salâm
La Alabanza sea para Al·lah quien dispuso la perfección de Su religión y el perfeccionamiento de Sus gracias mediante la wilâiah de Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî Ibn Abî Tâlib, con él sea la paz.
 Y sabe que en este día bendito se ha narrado gran virtud en realizar las siguientes acciones: vestir buenas ropas, engalanarse, perfumarse, estar alegre y jubiloso, alegrar a los shi‘as de Amir Al-Mu’minîn (a.s.), perdonarles, satisfacer sus necesidades, estrechar los vínculos familiares, ser pródigo con la propia familia que depende de uno, dar de comer a los creyentes, dar de desayunar a los ayunantes, estrechar la mano de los creyentes, visitarles, sonreír frente a ellos, enviarles regalos, agradecer a Al·lah por Su gran gracia que es la gracia de la wilâiah, decir muchas bendiciones para Muhammad y la familia de Muhammad, con ellos sea la Bendición y la Paz, y mucha obediencia y actos de adoración. Un solo dirham que la persona dé en este día a su hermano equivale a cien mil dirhames en otro día. Y dar de comer a un creyente en este día, equivale a dar de comer a todos los profetas y siervos veraces (siddîqîn).
 En la disertación de Amîr Al-Mu’minîn (a.s.) en el día de Gadîr, dijo:
“Todo aquel que dé de desayunar a un creyente en la noche, en el momento de romper el ayuno, es como si hubiera dado de desayunar a diez fi’âm (multitudes). Una persona dijo: “¡Oh Amîr Al-Mu’minîn! ¿Qué es fi’âm?”. Dijo: “Cien mil profetas, veraces y mártires”. Entonces, ¿cómo será la virtud de aquel que asuma encargarse de un número de hombres y mujeres creyentes? Yo soy su garante ante Al·lah, Glorificado Sea, de obtener la salvaguarda de la incredulidad y la pobreza…”.
 En resumen, las virtudes de este noble día son muchas más de las que se puedan mencionar. Es el día en que se aceptan las acciones de los shi‘as de ‘Alî. El día en que se libran de sus angustias. Es el día en que Moisés triunfó sobre los brujos. Es el día en que Al·lah dispuso que el fuego fuera fresco y un bienestar para Abraham (a.s.). Es el día en que Moisés (a.s.) designó como su sucesor o albacea a Josué (Iusha‘ Ibn Nûn, con él sea la paz). El día en que Jesús designó para la sucesión a Pedro (Sham‘ûn As-Safâ). Es el día en que Salomón (a.s.) hizo testimoniar a su pueblo la disposición de Âsif Ibn Barjiâ como su vicario. Es el día en que el Mensajero de Dios (s.a.w.) hizo que se hermanasen sus compañeros, y es por ello que es conveniente que en este día el creyente se hermane con el creyente; y como fue narrado por nuestro Shaij, el autor del libro Mustadrak Al-Wasâ’il, citando ello del libro Dâr Al-Firdaws, eso lo realiza la persona colocando su mano derecha sobre la mano derecha de su hermano creyente y diciendo:
وَآخَيْتُكَ فِى اللهِ، وَصافَيْتُكَ في اللهِ، وَصافَحْتُكَ في اللهِ، وَعاهَدْتُ اللهَ وَمَلائِكَتَهُ وَكُتُبَهُ وَرُسُلَهُ وَاَنْبِيآءَهُ وَالاَْئِمَّةَ الْمَعْصُومينَ عَلَيْهِمُ السَّلامُ عَلى أَنّي إنْ كُنْتُ مِنْ أَهْلِ الْجَنَّةِ وَالشَّفاعَةِ وَأُذِنَ لي بِاَنْ اَدْخُلَ الْجَنَّةَ لا اَدْخُلُها إلاّ وَأَنْتَ مَعي
wa âjaituka fil·lah, wa sâfaituka fil·lah, wa sâfahtuka fil·lah. wa ‘âhadtul·laha wa malâ’ikatahu wa kutubahu wa rusulahu wa anbiâ’ahu wal a’immatal ma‘sûmîn, ‘alaihimus salâm, ‘alâ annî, in kuntu min ahlil ÿannati wash-shafâ‘ati wa udhina lî bi an adjulal ÿannata lâ adjuluha il·la wa anta ma‘î.
Me hermano contigo por Al·lah, te elijo por Al·lah, te estrecho la mano por Al·lah, y celebro el pacto con Al·lah, Sus Ángeles, Sus Libros Celestiales, Sus Mensajeros, Sus Profetas, y los Imames Inmaculados, con ellos sean las Bendiciones y la Paz, de que, si yo soy de entre las gentes del Paraíso y la intercesión, y se me permite ingresar al Paraíso, que no ingresaré a menos que tú lo hagas conmigo.
Luego su hermano el creyente debe decir:
قَبِلْتُ
qabiltu
"Acepto".

Luego éste mismo debe decir:
أَسْقَطْتُ عَنْكَ جَميعَ حُقُوقِ الاُخُوَّةِ ما خَلاَ الشَّفاعَةَ وَالدُّعآءَ وَالزِّيارَةَ
asqattu ‘anka ÿamî‘u huqûq-il ujuati ma jalâ-sh shafâ‘ata wad du‘â’a waz ziârah
"Te eximo de todas las obligaciones de la hermandad excepto la intercesión, la súplica y la visita".

Al-Muhaqqiq Al-Faid también explicó la forma en que se realiza el pacto de hermandad en su libro Julâsat Al-Adhkâr, en forma similar a lo mencionado. Luego dijo: La otra parte debe aceptar para sí misma o para su representante con una expresión que indique aceptación, y luego cada uno debe eximir al otro de todos los derechos de la hermandad a excepción de la súplica por el otro y el hecho de visitarse.

El día veinticuatro: Es el día en el que el Mensajero de Dios (s.a.w.) realizó la Mubâhalah con los cristianos de Naÿrân. Antes de realizar la Mubâhalah colocó sobre sus benditos hombros su manto e hizo ingresar bajo el mismo a Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî, a Fátima, a Hasan y a Husein -que la paz y las bendiciones sean con todos ellos-, y dijo: “¡Señor mío! ¡Cada uno de los profetas tuvo un Ahlul Bait (gente de su casa) que fueron los más especiales de la creación a su respecto! ¡Dios mío! Estos son mi Ahlul Bait. ¡Aleja de ellos la impureza y purifícales sobremanera!”.
Luego descendió Gabriel (a.s.) y reveló en relación a ellos la aleya de Tathîr (La Purificación - Sura 33, aleya 33), y tras ello el Profeta (s.a.w.) salió junto a esas cuatro grandes personalidades para realizar la Mubâhalah.
Cuando la mirada de los cristianos recayó sobre ellos, y observaron la realidad del Profeta, la veracidad en sus rostros y se percataron de las señales del descenso del castigo, no se atrevieron a realizar la Mubâhalah, por lo que solicitaron un acuerdo de paz y aceptaron pagar la ÿiziah (o gravamen del estado islámico para la gente del Libro al no pagar ellos los gravámenes religiosos del zakât y el jums).
Fue en este día también en el que Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.) obsequió su anillo al mendigo mientras se encontraba en posición de rukû‘ (inclinación durante el rezo) y fue revelada a su respecto la aleya que expresa:
إِنَّمَا وَلِيُّكُمُ اللّهُ وَرَسُولُهُ وَالَّذِينَ ءَامَنُوا الَّذِينَ يُقِيمُونَ الصَّلاَةَ وَيُؤْتُونَ الزَّكَاةَ وَهُمْ رَاكِعُونَ
«Vuestro Walî sólo es Dios, su Enviado y los creyentes que observan la oración y dan el zakât mientras se encuentran inclinados» (Al-Mâ’idah; 5: 55)

En resumen, este es un día bendito y se transmitieron algunos actos para ser realizados en él:

1. El gusl o baño ritual.

2. Ayunar.

3. Dos rak‘ah o ciclos de oración, que se realizan de la misma manera que el rezo preferible del Día de Gadîr, tanto en cuanto a su momento como a su manera de realizarse y recompensa, sólo que en éste se lee la aleya del Escabel (Âiat al-Kursî) hasta el final de la aleya 257.

4. Leer la súplica de Mubâhalah (la cual se encuentra en el libro Mafâtîh Al-Ÿinân).

5. Pedir perdón a Dios setenta veces diciendo:
أسْتَغْفِرُ اللهَ رَبيِّ وَ أَتوبُ إِلَيه
astagfirul·lâha rabbî wa atûbu ilaih
Pido perdón a Dios y a Él me vuelvo arrepentido

Corresponde dar limosna a los pobres en este día, a fin de seguir el ejemplo del mawlâ de los creyentes, Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.).

El día veinticinco: Es un día bendito. Es el día en que fueron reveladas las primeras aleyas de la Sura Al-Insân (nº 67), en honor a la Gente de la Casa Profética (Ahl-ul Bait), luego de que ellos ofrecieran su única comida al mendigo, al huérfano y al prisionero, tras haber ayunado tres días seguidos y haber desayunado sólo con agua.
Es meritorio que sus seguidores, imitándolos, atiendan los asuntos de los huérfanos y necesitados, como nos enseña el Sagrado Corán en las siguientes aleyas, reveladas con referencia a la Gente de la Casa:

«...Que cumplen con sus votos y temen el día cuya calamidad será universal. Que por amor a Dios alimentan al menesteroso, al huérfano y al cautivo, diciendo: “Ciertamente, os alimentamos por amor a Dios; no os exigimos recompensa ni gratitud. Por cierto que tememos de nuestro Señor aquel día funesto, calamitoso”. Mas Dios les preservará de la calamidad de aquel día, y les recibirá con esplendor y júbilo». (Sura Al- Insân; 76: 7-11)

El último día de Dhûl Hiÿÿah: Corresponde al último día del año lunar. El Seîied en Al-Iqbâl, según una narración, mencionó que en este día es preferible hacer dos rak‘ah o ciclos de oración. En cada ciclo recitar una vez la Sura Al-Hamd, diez veces la Sura Al-Ijlâs y diez veces “Âiat-ul Kursî”. Luego de la oración decir la siguiente súplica:
اَللّـهُمَّ ما عَمِلْتُ فى هذِهِ السَّنَةِ مِنْ عَمَل نَهَيْتَنى عَنْهُ وَلَمْ تَرْضَهُ وَنَسيتَهُ وَلَمْ تَنْسَهُ وَدَعَوْتَنى اِلَى التَّوْبَةِ بَعْدَ اجْتِرائى عَلَيْكَ اَللّـهُمَّ فَاِنّى اَسْتَغْفِرُكَ مِنْهُ فَاغْفِر لى وَما عَمِلْتُ مِنْ عَمَل يُقَرِّبُنى اِلَيْكَ فَاقْبَلْهُ مِنّى وَلا تَقْطَعْ رَجآئى مِنْكَ يا كَريمُ.
al·lahumma mâ ‘amiltu fî hadhih-is sanah min ‘amalin nahaitanî ‘anhu wa lam tardahu wa nasaituhu wa lam tansahu wa da‘autanî ilat-taubah ba‘da iÿtirâ’î ‘alaika al·lahumma fa’innî astagfiruka minhu fagfir lî wa mâ ‘amiltu min ‘amalin iuqarribunî iliaka faqbalhu minnî wa lâ taqta‘ raÿâ’î minka iâ karîm.
¡Dios mío! Lo que hice en este año de acciones que me habías prohibido, y aquello de lo que no estás complacido, y que yo me he olvidado pero Tú no has olvidado, y me has exhortado al arrepentimiento después de haberme atrevido (a ello) contra Ti, ¡Dios mío! Por cierto que te pido perdón por ello, así pues, ¡perdóname! Y acepta de mí las acciones que hice y que me acercaron a Ti. Y no cortes mi esperanza ¡Oh Generosísimo!

Y si dice eso, Shaitân dice: “¡Pobre de mí! Arruinó con estas palabras todo aquello por lo cual me esforcé (por él) en este año”. 
Y el año anterior da testimonio por él que lo ha terminado bien.

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