domingo, 5 de enero de 2014

LOS CENTROS IMPORTANTES DE LA SHΑAH EN IRÁN



Serie de clases sobre Shiísmo impartidas por Sumeia Younes
(Las clases fueron grabadas, transcritas y luego editadas por la autora para poder disponer de ellas en forma de texto)

Clase 35
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordiosísimo

LOS CENTROS IMPORTANTES DE LA SHΑAH EN IRÁN

Introducción

Analizando en forma general la historia de la Shî‘ah desde el principio de su ingreso a Irán, podemos observar un avance gradual de la influencia de esta Madh·hab o escuela del Islam en este país. La influencia en regiones centrales como las ciudades de Qom y Rey, la conquista de Tabaristán a manos de los ‘alawíes, y la instauración del gobierno de Âl-e Buieh, se cuentan entre las etapas de esta influencia gradual. Esta influencia continuó hasta que llegaron al poder los Safávidas, y en este período ya surgió un entorno bastante adecuado para el desarrollo de los pensamientos shiítas. Con el esfuerzo de los grandes sabios y la adhesión del gobierno, esta Madh·hab se convirtió en la tendencia de la mayoría de la gente, volviéndose la Madh·hab oficial de Irán.

Además, la emigración de grandes sabios desde Yabal ‘Âmil en El Líbano fue una ayuda propicia para el afianzamiento y fortalecimiento de esta Madh·hab en Irán.
Con el triunfo de la Revolución Islámica de Irán, esta Madh·hab pasó a tener una posición especial entre los musulmanes, e Irán pasó a ser el centro de los shias del mundo.
Seguidamente, tras hacer un breve recorrido por la historia de la Shî‘ah en Irán, nos familiarizaremos con algunos de los más importantes centros y ciudades de la Shî‘ah en este país.

La historia de la Shî‘ah en Irán

Después de que los musulmanes lo conquistaron en el primer siglo de la Hégira, Irán no estaba familiarizado con la Wilâiah y amor por Ahl-ul Bait (a.s.). Fue en el segundo siglo de la Hégira -en la misma época del califato de los omeyas- que la Madh·hab Shî‘ah echó raíces en Irán y la gente se familiarizó con el amor y la Wilâiah de Ahl-ul Bait (a.s.). De esta manera, el Shiísmo se manifestó en Irán a finales del siglo II y en el III -en el primer tercio del período del Califato ‘Abasí y tras residir el Imam Ar-Ridâ (a.s.) en Jorasán (Irán)-, y se difundió en los siglos IV y V simultáneamente al periodo de gobierno de la dinastía de Âl-e Buieh. Pero en épocas de la dinastía de los selyúcidas esta expansión se detuvo, y finalmente en el periodo de gobierno de los mongoles -a partir del siglo VII- fue que el ámbito del Shiísmo en Irán comenzó a extenderse, hasta que el Shah Ismael el Safávida llegó al poder en el siglo X. Fue a partir de este siglo que el Shiísmo abarcó ya todo el territorio de Irán. Por supuesto, una minoría sunnita también permaneció en algunos territorios, como algunos árabes del sur y algunas gentes del norte, y también algunos grupos de las regiones de Baluchistán y Kurdistán.
Los iraníes aceptaron el Shiísmo años después de su surgimiento, y lo que algunos dijeron sobre que el Shiísmo surgió y comenzó desde Irán no es más que una grotesca suposición. Para informarnos un poco más acerca del Shiísmo en Irán vamos a conocer en forma general los más importantes centros de los shias en Irán.

Jorasán

Después de que los ‘abasíes dominaron sobre las naciones islámicas, la mayoría de la gente de la ciudad de Jorasán los siguió, y podemos considerarlos shias, ya que al comienzo de su manifestación, el Shiísmo solamente consistía en amar a ‘Alî y a Ahl-ul Bait (a.s.), y casi toda la gente pensaba que Ahl-ul Bait eran todos los hashemíes y que no había diferencia entre los ‘alawíes y los ‘abasíes. Sin embargo, cuando la gente de Jorasán comprendió que el propósito eran aquellos de Ahl-ul Bait a quienes Dios purificó sobremanera de toda impureza y quienes eran uno de los Dos Tesoros o Zaqalain, ya había transcurrido un cierto tiempo desde el califato de los ‘abasíes y las bases de su gobierno se habían fortalecido. Pero antes que eso, salvo la gente de percepción y un número de selectos shias, la gente de Jorasán no sabía del acatamiento que se le debía a Ahl-ul Bait (a.s.), ni quiénes eran precisamente Ahl-ul Bait.
Fue después de la llegada del Imam Ar-Ridâ (a.s.) a Irán que se manifestó el Shiísmo en su significado particular. El Califa ‘Abasí Al-Ma’mûn no les impedía a los shias visitar y reunirse con el Imam Ar-Ridâ (a.s.), y esto jugó un gran papel en el despertar de las mentes del común de la gente y en el fortalecimiento de los shias en Jorasán.
Fue a partir de este período que el Shiísmo comenzó su movimiento, expansión y propagación, si bien el proceder de los ‘abasíes en su enfrentamiento y oposición con los descendientes de ‘Alî (a.s.) y sus shias no dejó nunca de ser un obstáculo en medio del camino del Shiísmo.
Las vastas actividades académicas de los shias de Jorasán y su relación con sus Imames y representantes es un claro testimonio de la tendencia al Shiísmo que existía en Jorasán. Entre las ciudades de Jorasán, Nishâbûr se distinguía por tener la mayor población shî‘ah, y varios de los grandes compañeros de los Imames y autores distinguidos de la Shî‘ah surgieron de esta ciudad en los comienzos de la Ocultación Menor. La familia de Fadl ibn Shâdhân fue una de las notables entre los shias de esta ciudad. Fadl fue uno de los rostros distinguidos del Shiísmo y de entre los compañeros del Imam Al-Hâdî (a.s.).
El luminoso sepulcro del octavo Imam de los shias, el Imam Ar-Ridâ (a.s.) en Jorasán -más precisamente en Mash·had- fue origen de la propagación del Shiísmo desde varios aspectos, ya que tanto shias como sunnis le dispensaban una gran deferencia y respecto al sepulcro del Imam, de forma que se puede considerar esto como uno de los factores de la expansión de los centros académicos en esta región. Hoy en día la Hauzah ‘Ilmîiah de Mashhad se sitúa al lado de otras hauzas ‘ilmîias importantes de los shias como las de Nayaf y Qom, y continúa creciendo y extendiéndose.

Rey

Después del gobierno de los Omeyas y concluir el acoso a los muhaddizîn o transmisores de hadices para que difundieran virtudes sobre los Omeyas y hadices falsos, y así como la prohibición que había de que se transmitieran narraciones sobre las virtudes de Ahl-ul Bait (a.s.), poco a poco se fueron dando las condiciones para que la gente de Rey se familiarizara con la escuela de Ahl-ul Bait (a.s.).
Lo que a finales del segundo siglo de la Hégira surgió en la ciudad de Rey bajo el nombre de Shiísmo, consistía en el vínculo de algunas personas y habitantes de Rey con los Imames de Ahl-ul Bait (a.s.).
Entre los compañeros del Imam Al-Kâdzim (a.s.) y del Imam Ar-Ridâ (a.s.) hay varias personas apodadas como “zî” que es el gentilicio de las gentes de Rey. Estas personas o bien eran habitantes de Rey o pasaron un tiempo en esta ciudad, como Husein ibn Muhammad Ar-Râzî y ‘Abdul·lâh ibn Muhammad Ar-Râzî.
Una de las razones más importantes para el vínculo que existía entre la gente de Rey con los Imames (a.s.), y también la abundancia de shias en esta ciudad, fue la presencia de uno de los representantes del Imam de la Época (a.ÿ.) en Rey. Por supuesto, él se hizo cargo de tal responsabilidad a través de un intermediario, es decir, de parte de uno de los cuatro representantes directos del Imam de la Época (a.ÿ.). Esta persona fue Abul Husein Muhammad ibn Ÿa’far Al-Asadî (f. 312 H.L.).
La llegada a Rey de ‘Abdul ‘Adzîm, que era uno de los rostros destacados entre los compañeros de los Imames, también es un signo de la existencia del Shiísmo en esta ciudad, y al mismo tiempo dispuso el terreno para el desarrollo de la convocatoria shî‘ah. Tras su fallecimiento, su sepulcro adquirió centralidad para los shias, y fue un factor influyente para atraer a los shias de otras regiones a la ciudad de Rey.

Qom

Con certeza se puede decir que la ciudad de Qom fue el primer centro del Shiísmo en Irán, ya que los precedentes del Shiísmo en esta ciudad vuelven al último cuarto del primer siglo de la Hégira. En esa época, Irán todavía estaba sumido en la controversia entre aceptar el Islam o permanecer en la religión de sus padres y antepasados, es decir, en la religión del Zoroastrismo, pero la ciudad de Qom ya había elegido el Islam.
Los árabes que llegaron a esta región eran de entre los Ash‘aríes, y eran originarios de las regiones del sur del Hiyaz. También existen narraciones que hablan de la presencia de los árabes en Qom incluso antes de los Ash‘aríes. El primero de entre los árabes que llegó a esta ciudad fue ‘Abdul·lâh ibn Sa‘d. Él tenía un hijo que había sido educado en la ciudad de Kufa y desde allí había llegado a la ciudad de Qom. Él era Imamita y es quien trajo la Madh·hab Shî‘ah a esta región, al punto que con el tiempo no permaneció nadie en esta ciudad que no fuese shî‘ah. El autor del libro “Ta’rij-e Qom” (La Historia de Qom), Muhammad ibn Hasan Al-Qommî, dijo: “Ellos fueron los primeros que en forma manifiesta dispusieron el Shiísmo como su Madh·hab, en tanto que hasta esa época, en otras regiones aún no se había dado tal manifestación”.[1]

El tipo de Shiísmo de los habitantes de Qom

Según lo que se desprende de los dichos de algunos historiadores, los primeros shias de esta comarca fueron los shias imamíes. Ellos habían aceptado seguir a los Imames Inmaculados, y tras el martirio de cada Imam, investigaban para advertir las señales del siguiente Imam. Luego se vinculaban al nuevo Imam, y hasta finalizar el período de la Ocultación Menor, constantemente estuvieron en contacto con los representantes de Sâhib Az-Zamân, el Imam de la Época (a.ÿ).
Para explicar la relación que la gente de Qom mantenía con los Imames -la gente de Qom fueron esos mismos Ash‘aríes que poco a poco pasaron a ser conocidos como Qommî-,[2] es suficiente con que digamos que muchos de ellos fueron presentados como compañeros de los Imames en los libros de Riÿâl de la Shî‘ah.[3] Uno de ellos fue Iûnus ibn ‘Abdurrahmân, respecto a quien Ibn Shâdhân transmite de Ibn Al-Muhtadâ: “Él fue la mejor persona Qommî que conoció. Él era representante del Imam Ar-Ridâ (a.s.), y cuando Ibn Al-Muhtadâ le preguntó al Imam: “Si no te vemos a ti ¿a quién debemos preguntarle las cuestiones de la religión?”, el Imam le dijo que se dirigiera a Iûnus”.[4]

Qom en las narraciones de los Imames Inmaculados (a.s.)

Por otra parte, se mencionaron muchas narraciones en virtud de la ciudad de Qom y de su gente en los libros de Hadîz. Estas narraciones son tantas que en caso de poder objetar algunas de ellas, jamás se podrá rechazarlas a todas. En una narración, el Imam As-Sâdiq (a.s.) considera a Qom como el refugio de los shias.[5]
Teniendo en cuenta que la ciudad de Qom se encontraba alejada de los centros del Califato, y además, debido a la expansión del Shiísmo en Qom, es natural que sea un refugio para los shias. El hecho de que el Imam As-Sâdiq (a.s.) ratificara a los shias de Qom, en gran medida equivale a ratificar el “pensamiento” imperante en esta ciudad.
En otra narración del Imam As-Sâdiq (a.s.) se transmitió que dijo:
« قُمْ بَلَدُنا و بَلَدُ شيعَتُنا »
Qom es nuestra ciudad y la ciudad de nuestros shias”.[6]
Y en otra narración dijo:
« إنّ لَنا حَرَماً وَ هُوَ بَلْدَةُ قُم »
“Nosotros tenemos un haram o santuario que es el territorio de Qom”.[7]
Y también dijo:
« و أَهْلُ قُمْ أَنْصارُنا »
“La gente de Qom son nuestros auxiliares”.[8]
Asimismo, cuando se incrementó el acoso de los ‘Abasíes, el Imam requirió de los shias que se dirigieran a las ciudades de Kufa y Qom y a sus alrededores, puesto que:
« في قُمْ شيعَتُنا و مَوالينا »
“En Qom se encuentran nuestros shias y nuestros leales compañeros”.[9]
En otra narración Qom fue llamada “la Pequeña Kufa”: “Al-Kûfa As-Saguîrah”.[10]
De algunas narraciones también se desprende que con el paso del tiempo la relación o vínculo de la gente de Qom con los Imames se intensificó. Se transmitió que el Imam Al-‘Askarî (a.s.) escribió una carta a la gente de Qom y de “Âbeh” y les deseó que fueran objeto de la guía divina.[11] También se narró que el Imam Al-Yawâd (a.s.) escribió una carta en respuesta a una carta de ‘Alî ibn Mihziâr en la que éste le informaba de los problemas de la gente de Qom, y el Imam (a.s.) en su respuesta a esta carta suplicó diciendo: “¡Que Dios libre de esos problemas a la gente de Qom”.[12]

Los sabios de la Shî‘ah en Qom

La existencia del sepulcro luminoso de Fátima Al-Ma‘sûmah (a.s.), la hija del Imam Mûsâ Al-Kâdzim (a.s.) y hermana del Imam Ar-Ridâ (a.s.), y el vínculo entre esta ciudad y los Imames (a.s.), llevó a que el aprendizaje de las ciencias de Ahl-ul Bait (a.s.) en esta ciudad alcanzara un gran esplendor, al punto que los más grandes compañeros de los Imames (a.s.) como Iûnus ibn ‘Abdurrahmân y Zakarîâ ibn Âdam eran de la gente de Qom. Después de que la ciudad de Kufa de a poco perdiera su influencia como primer y principal centro de la Shî‘ah, los hadices de Ahl-ul Bait (a.s.) se trasladaron a Qom y esta ciudad se volvió el lugar de confluencia de los transmisores de hadices shias. Es por eso que primero Husein ibn Sa‘îd Ahwâzî y su hermano se dirigieron a la ciudad de Ahwâz y desde allí a Qom.
Muchos de los famosos sabios de la Shî‘ah pertenecieron a esta ciudad o bien se formaron académicamente en ella, como Ibn Bâbuwaih Al-Qommî, que en expresiones de An-Naÿÿâshî él es “el gran Sheij de los qommíes de su época, su líder y su faqîh”. El Sheij As-Sadûq también se cuenta entre los sabios shias conocidos de esta ciudad.

Qom en la época actual

Hace ya muchos años que la sagrada ciudad de Qom es oficialmente el centro académico y cultural del mundo del Shiísmo, y esto se debe a la presencia de los Marâÿi‘ at-Taqlîd o grandes sabios referenciales de la religión, y a la conformación de clases en la Hauzah ‘Ilmîiah de Qom en los niveles superiores, y desde que los estudiantes de ciencias religiosas al mismo tiempo que estudian también se dedican a la enseñanza, escritura y actividades de investigación, esto llevó a que se instituyeran en esta Hauzah niveles intermedios e incluso elementales de las ciencias de la religión.
Por supuesto, los Imames Inmaculados (a.s.) ya habían vaticinado este esplendor académico en la ciudad y Hauzah de Qom. El Imam As-Sâdiq (a.s.) dijo:
« يظهر العلم ببلدة يقال لها قم ، وتصير معدنا للعلم و الفضل حتى لا يبقى في الأرض مستضعف في الدين حتى المخدرات في الحجال ، وذلك عند قرب ظهور قائمنا [...] فيفيض العلم منه إلى سائر البلاد في المشرق والمغرب، فيتم حجة الله على الخلق حتى لا يبقى أحد على الأرض لم يبلغ إليه الدين والعلم، ثم يظهر القائم عليه السلام »
“… Se manifestará el conocimiento en una ciudad llamada Qom y se convertirá en un depósito del conocimiento y la virtud, de manera que no quedará nadie sobre la Tierra que no conozca la religión, incluso las mujeres ocultas tras los velos. Eso será en una época cercana a la manifestación de nuestro Restaurador […] Dios hará que el conocimiento y la ciencia se difundan desde la ciudad de Qom hacia el resto de las naciones del oriente y el occidente, y los seres del mundo serán informados al punto de no quedarles excusas y sin quedar nadie sobre la Tierra al que no le haya llegado la religión y la ciencia. Entonces llegará el momento en que el Huÿÿah o Prueba de Dios se manifieste”.[13]
Ahora mismo en la ciudad de Qom hay miles de estudiantes e investigadores de las ciencias islámicas de todo el mundo abocados al estudio en esta Hauzah, y bajo el liderazgo de los Marâÿi‘ at-Taqlîd y una administración central, se están ejecutando numerosos programas para expandir y hacer fructificar lo más posible las ciencias especializadas e islámicas. Además, la Universidad Internacional Al-Mustafâ (s.a.w.), en su carácter de establecimiento de enseñanza e investigación, tiene a su cargo la enseñanza de los estudiantes e investigadores no-iraníes, valiéndose de la experiencia milenaria de las hauzas ‘ilmîias y equipada con un saber actualizado.





[1] Ta’rij-e Qom, Muhammad ibn Hasan Al-Qommî, p. 285.
[2] Ver: Rawdât al-Yannât, Al-Junsârî, t. 2, p. 180.
[3] Ver: Riyâl An-Naÿÿâshî, Sheij Quwâm Islâmî.
[4] Riyâl An-Naÿÿâshî, pp. 311-312, ed. Dâvarî.
[5] Ver: Bihâr al-Anwâr, t. 60, pp. 214-217.
[6] Safînah al-Bihâr, Al-Qommî, t. 2, p. 447.
[7] Ibíd., p. 2, p. 446.
[8] Bihâr al-Anwâr, Al-Maÿlisî, t. 60, p. 214.
[9] Safînah al-Bihâr, t. 2, p. 466.
[10] Maÿâlis al-Mu’minîn, Shûshtârî, p. 83.
[11] Al-Kunnâ wa al-Alqâb, Al-Qommî, t. 3, p. 87.
[12] Mafâjir al-Islâm, Ad-Dawânî, t. 1, p. 110.
[13] Bihâr al-Anwâr, t. 57, p. 213, h.23; Safînah al-Bihâr, t. 2, p. 445.

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