domingo, 19 de mayo de 2013

Clases sobre Shiísmo - 15



Serie de clases sobre Shiísmo impartidas por Sumeia Younes
(Las clases fueron grabadas, transcritas y luego editadas por la autora para poder disponer de ellas en forma de texto)

Clase 15

En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordiosísimo 

PARTICULARIDADES DOCTRINALES DE LA SHΑAH (2)

Introducción:

El propósito de esta clase y la siguiente es familiarizarnos en forma general con lo que sostiene la Shî‘ah con relación a importantes temas doctrinales como la creencia en la Raÿ‘ah (o vuelta a la vida de algunas personas), la Shafâ‘ah (o intercesión), el Badâ, y la ‘Adâlah (o condición de justos de todos los Compañeros del Profeta (s.a.w.)), y los cuestionamientos que se realizan al respecto.

La shî‘ah y la creencia en el raÿ‘ah

Una de las creencias particulares de la Shî‘ah Imâmîiah es la creencia en la Raÿ‘ah. Etimológicamente Raÿ‘ah significa “regreso, retorno”, y en la terminología Shî‘ah se refiere a que luego de la manifestación del Mahdî Prometido (a.ÿ.) y la conformación del gobierno de justicia divina en el mundo, un grupo de entre los auliâ’ o próximos a Dios y amantes de la familia del Profeta, y asimismo un número de enemigos de la familia del Profeta que ya han muerto, volverán a la vida en este mundo. Los auliâ’ de Dios y las personas virtuosas se alegrarán al observar la soberanía de la Verdad y la justicia en todo el mundo y verán destellos de los frutos de su fe y buenas acciones en este mismo mundo. Así también los hostiles y enemigos de Ahl-ul Bait (a.s.) verán en este mismo mundo el escarmiento por la opresión y la tiranía perpetrada contra la familia del Profeta (s.a.w.). Por supuesto, el castigo y la recompensa real se concretarán en el Día de la Resurrección.
La Raÿ‘ah es un asunto posible que no tiene ninguna restricción lógica. La prueba más clara de la posibilidad de que puede ocurrir son los sucesos que han tenido lugar en la historia de la religión. El Sagrado Corán menciona el regreso a la vida de ‘Uzeir (Ezrá -la paz sea con él-) luego de haber estado muerto cien años[1]; asimismo, resucitar a los muertos era uno de los milagros del profeta Jesús (a.s.).[2] La historia de la vuelta a la vida de la persona asesinada de los Hijos de Israel mediante el sacrificio de la vaca[3], y la vuelta a la vida de un grupo de los Hijos de Israel,[4] son otros ejemplos de Raÿ‘ah y del regreso a este mundo. De esta manera, vemos que el que algunos hayan cuestionado este tema y hayan equiparado la creencia en la Raÿ‘ah con la de la reencarnación no es más que estrechez de miras o contumacia.
La reencarnación consiste en la vuelta del espíritu o del alma a la vida terrenal luego de la muerte de la persona, comenzando otra vez desde la etapa embrionaria, o su “encarnación”, siendo que esos dos falsos asuntos no ocurren en absoluto en el tema de la Raÿ‘ah.
La Raÿ‘ah es una resucitación corporal con la diferencia de que ocurre en este mismo mundo, y es una clara prueba del poder de Dios, Glorificado Sea. Las razones que los sabios shias presentan para la Raÿ’ah son: el Sagrado Corán, la Sunnah del Profeta, y especialmente las narraciones mutawâtir que se han transmitido de Ahl-ul Bait (a.s.). Para no extenderme demasiado en el tema, aquí solamente voy a citar dos aleyas del Corán en las que los sabios shias se basan para corroborar la Raÿ‘ah:
  1. Dijo el Altísimo:
﴿ وَيَوْمَ نَحْشُرُ مِن كُلِّ اُمَّةٍ فَوْجاً مِّمَّن يُكَذِّبُ بِاَيَاتِنَا فَهُمْ يوزَعُونَ ﴾
«El día que congreguemos de cada comunidad a un grupo de entre quienes desmentían Nuestros signos, en tanto sean contenidos».[5]
Esta aleya informa de un día en el que algunas personas de cada comunidad y grupo que desmintieron los signos divinos volverán a la vida. La vuelta a la vida aquí es especial de un número de contumaces, en tanto que la Resurrección del Día del Juicio Final es general, tal como dice el Corán:
﴿ وَحَشَرْنَاهُمْ فَلَمْ نُغَادِرْ مِنْهُمْ أَحَداً ﴾
«Y les congregaremos, sin omitir a ninguno de ellos».[6]
Por lo tanto, el Corán ha informado sobre dos resurrecciones o congregaciones y “vuelta a la vida después de la muerte”: una general que es la del Día del Juicio y del Más Allá y donde serán congregados todos sin excepción, y la otra particular de algunas personas, y debido a que no se dará en el Más Allá, obviamente se dará en este mundo. Y ésta es la Raÿ‘ah.[7]

  1. Otra aleya es:
﴿ رَبَّنَآ أَمَتَّنَا اثْنَتَيْنِ وَأَحْيَيْتَنَا اثْنَتَيْنِ فَاعْتَرَفْنَا بِذُنُوبِنَا فَهَلْ إِلَى خُرُوجٍ مِن سَبِيلٍ ﴾
«Señor nuestro, nos hiciste morir dos veces y nos hiciste vivir dos veces. ¡Reconocemos nuestros pecados! ¿Acaso hay alguna vía para eludir (el castigo)?».[8]
Esta aleya habla de algunas personas que en el Día del Juicio Final serán objeto del castigo divino, y que por medio de reconocer sus pecados requerirán ser salvados del castigo. Aquí ellos hablan de dos muertes y dos vidas, es decir, mencionan que Dios los hizo morir dos veces y los hizo vivir dos veces. Y sabemos que las personas mueren una sola vez y vienen a la vida una sola vez. Sin embargo, estas personas a las que se refiere la aleya mueren dos veces y vienen a la vida dos veces. Y esto se corresponde con la creencia en la Raÿ’ah.

¿Quiénes serán objeto de la Raÿ‘ah y regresarán?

No es posible emitir una opinión concluyente sobre qué personas en particular serán objeto de la Raÿ‘ah. De acuerdo a las narraciones la Raÿ‘ah solo tendrá lugar para quien sea un creyente íntegro o un incrédulo consumado. Las narraciones que se refieren al regreso del Imam ‘Alî (a.s.) y del Imam Al-Husein (a.s.) son mutawâtir, y las relacionadas al regreso del resto de los Imames están cercanas al grado de tawâtur. Las narraciones también hacen referencia al regreso de algunos profetas y de personas cercanas a los Imames.

La shafa‘ah o “intercesión”

Otra de las cuestiones muy importantes y sobre la que existen muchas discrepancias entre las escuelas islámicas es el tema de la Shafâ‘ah o “intercesión” en el Más Allá de los intercesores con relación a algunos pecadores o desobedientes que no cortaron su vínculo con Dios y con la religión por completo. Este grupo recibirá el perdón divino por medio de la “intercesión” e irán al Paraíso. Este tipo de intercesión es en realidad una escuela sublime de formación, un medio para corregir a personas pecadoras, despertarlas y hacerles tomar conciencia.
A pesar de que la creencia en la Shafâ’ah es unánime entre todas las escuelas islámicas, la Shî‘ah se distingue de las demás escuelas islámicas en lo referente a la realidad, las normas y las particularidades de la Shafâ’ah, al punto que se puede considerar como una de las creencias particulares de la Shî‘ah.

La realidad de la Shafâ‘ah para la Shî‘ah

La realidad de la intercesión para la Shî‘ah es que en el Día de la Resurrección la amplia misericordia de Dios y Su perdón lleguen a las personas que se lo merezcan a través de los auliâ’ o santos de Dios, quienes son portadores de la gracia y los mediadores para la misericordia divina.
Si bien esta gracia también puede llegar a esas personas sin necesidad de la mediación, la Sapiencia y Voluntad de Dios determinaron que Su gracia espiritual -al igual que sucede en esta vida en cuanto a sus gracias materiales y espirituales- llegue a las personas a través de medios particulares y causas específicas. De esta manera, la Voluntad de Dios estableció que un grupo, mediante Su orden y anuencia explícita, en el Día de la Resurrección haga que la amplia misericordia de Dios abarque a un grupo de Sus siervos a través de su súplica y requerimiento.

La Shafâ’ah o intercesión está supeditada a la anuencia de Dios

Las aleyas coránicas nos hablan del principio de la intercesión en el Día de la Resurrección y dejan en claro que tendrá lugar está condicionada a la anuencia de Dios. Por ejemplo dice:
﴿ وَلاَ يَشْفَعُونَ إِلاَّ لِمَن ارْتَضَى ﴾
«Y no intercederán sino aquellos de quienes Él esté complacido».[9]
Y también dice:
﴿ مَن ذَا الَّذِي يَشْفَعُ عِنْدَهُ إِلاَّ بِاِذْنِهِ ﴾
«¿Quién podrá interceder sino con Su anuencia?».[10]

¿Quiénes serán los intercesores?

De algunas aleyas se desprende que los ángeles serán de entre los intercesores en el Día de la Resu­rrección, tal como dice:
﴿ وَكَم مِن مَّلَكٍ في السَّماواتِ لاَ تُغْنِي شَفاعتُهُم شَيْئاً إِلاَّ مِن بَعْدِ أَن يَأْذَنَ اللهُ لِمَن يَشاءُ وَيَرْضى ﴾
«Y cuántos ángeles habrá en los cielos cuya intercesión no beneficiará sino después de que Dios se lo permita a quien desee y de quien esté complacido».[11]
Otro de los principales intercesores será el Profeta Muhammad (s.a.w.). De acuerdo al Corán, el Noble Profeta (s.a.w.) tendrá una posición elogiada (maqâm-an mahmûd-an):
﴿ عَسَى أَن يَبْعَثَكَ رَبُّكَ مَقَاماً مَّحمُوداً ﴾
«Puede que tu Señor te haga llegar a una posición elogiada».[12]
Basándose en muchas narraciones, los exégetas interpretaron “maqâm-an mahmûd-an” (la “posición elogiada”) como que es esa misma posición de intercesión que seguramente tendrá el Profeta (s.a.w.). El gran sabio At-Tabarsî dijo que en el Día de la Resurrección, el Profeta (s.a.w.) tomará en sus manos el “Estandarte de la Alabanza” (liwâ’ al-hamd)[13], y todos los profetas se reunirán bajo ese estandarte. El Profeta será el primer intercesor, y el primero a quien se aceptará su intercesión.[14]
En una narración aceptada por todos los musulmanes respecto a la intercesión del Profeta leemos que él (s.a.w.) dijo:
« إنَّما شَفاعَتي لاَهلِ الكَبائِر مِن أُمَّتِي »
“Por cierto que mi intercesión es solo para la gente que ha cometido grandes pecados (kabâ’ir) de entre mi comuni­dad”.[15]
Aparentemente, la razón por la que se particularizó la intercesión a los que cometieron kabâ’ir o pecados capitales (por supuesto a excepción del shirk)[16] y que les abarcará a ellos en espe­cial, es que Dios prometió en el Sagrado Corán[17] que perdonará los pecados menores si se arrepienten y se abstienen de los grandes; por lo tanto, quienes cometan pecados menores serán ob­jeto del perdón durante la vida mun­danal, y al haber tenido lugar el perdón, entonces ya no queda lugar para la intercesión.
Otro grupo de intercesores son aquellos a los que se refiere la siguiente aleya:
﴿ وَلاَ يَمْلِكُ الَّذِينَ يَدْعُونَ مِن دُونِهِ الشَّفَاعَةَ إِلاَّ مَن شَهِدَ بِالْحَقِّ وَهُمْ يَعْلَمُونَ
«Aquellos que invocan en vez de Dios no poseen (la facultad de) la intercesión, a excepción de aquellos que dan testimonio con la Verdad en tanto saben».[18]
Veamos ahora quiénes son los que forman parte de este grupo que por “dar testimonio con la verdad” posee la facultad de interceder.
﴿ وَالَّذِينَ ءَامَنُوا بِاللَّهِ وَرُسُلِهِ أُوْلَئِكَ هُمُ الصِّدِّيقُونَ وَالشُّهَدَآءُ عِندَ رَبِّهِمْ ﴾
«Aquellos que creen en Dios y en Sus mensajeros, esos son los veraces y quienes dan testimonio ante su Señor».[19]
De esta manera se verifica la intersección incluso para aquellos que reúnen la característica de “creyentes” en general.
Desde el punto de vista de la Shî‘ah, la intercesión de los Imames de Ahl-ul Bait (a.s.) es de las cuestiones categóricas sobre lo cual se han transmitido muchas narraciones. Además, las características que se mencionan en el Sagrado Corán para los intercesores se verifican en ellos mucho más que en otros.

La creencia de los Imamíes respecto a la intercesión por los pecadores

Dijimos que los Imamíes creen en la intercesión por los pecadores. Los Mu‘tazilíes y los Jariÿíes sostienen que la intercesión del Profeta (s.a.w.) es particular de las personas devotas, piadosas y obedientes, y no para los pecadores. Estos dos grupos sostienen que la intercesión es sólo para incrementar la recompensa y no para el perdón de los pecados. Esa creencia surge de otra creencia equivocada respecto a que todas las personas pecadoras tendrán como destino el Infierno por toda la eternidad, siendo que en base a las narraciones acreditadas sólo las personas sin fe y los idólatras permanecerán en el Infierno por la eternidad, y no las personas de fe que hayan cometido errores, que aunque sí deberán pagar sus faltas, su castigo no será eterno.
Los Imamíes son unánimes en que la intercesión de los Auliâ’ de Dios no solo es para incrementar el grado de la recompensa de las personas obedientes y piadosas, sino que ellos también intercederán por personas pecadoras y desobedientes.

La procura de intercesión en esta vida

¿Es permitido que una persona diga, por ejemplo:
"يا محمد (ص) إشفع لي عند الله"-  "کن لي شفيعاَ عند الله"
“¡Oh Muhammad (s.a.w.)! ¡Intercede por mí ante Dios!”…?
Es decir, en esta misma vida, ¿podemos pedirle al Profeta (s.a.w.) que interceda por nosotros ante Dios? ¿O es algo que sucederá recién en el Día de la Resurrección y no tiene sentido que lo hagamos ahora?
Desde que la intercesión del Profeta y el resto de los intercesores en el Día de la Resurrección es un asunto categórico y lícito, entonces el hecho de que los creyentes en esta misma vida soliciten esa intercesión a los intercesores también es algo categórico y lícito, porque es como requerir a otra persona que suplique por uno, lo que indudablemente está permitido. Este tema podemos encontrarlo en un hadîz que transmitió Ibn ‘Abbâs del Profeta (s.a.w.) y del cual comprendemos que el pedido de intercesión del creyente consiste en su súplica para otros. Dijo (s.a.w.):
« ما مِن رَجُلٍ مُسْلِم يَموتُ فَيَقومُ على جَنازَتِهِ أربَعون رَجُلاً لا يُشركُونَ بالله شيئاً إلاّ شفَّعهُم اللهُ فِيه »
“No hay hombre musulmán que muera y le recen a su cuerpo cuarenta hombres que no asocien nada a Dios, sin que Dios acepte la intercesión de éstos a su fa­vor”.[20]
La inter­cesión de cuarenta creyentes al realizar la oración del fallecido, no es otra cosa que la súplica de éstos por esa persona fallecida.
Además, los Compañeros procuraban la intercesión del Mensajero de Dios (s.a.w.). At-Tirmidhî narra de Anas Ibn Mâlik que dijo: Le pedí al Profeta que intercediera por mí en el Día de la Resurrección y dijo: “Lo haré”. Dije: “¿A dónde te encontraré?”. Dijo: “En el Sirât.[21]

La procura de intersección de los idólatras y de los creyentes

Por otro lado, hay que considerar que el pedido de intercesión que los creyentes y gente del Tawhîd hacen a los profetas y Awliâ’ divinos, no tiene nada que ver y se diferencia enormemente del pedido de intercesión que el Corán relata que los incrédulos hacen a su ídolos. Los incrédulos creían en la condición divina de sus ídolos, por lo tanto consideraban que su intercesión se originaba de su divinidad, y es por eso que no supeditaban esa intercesión a ninguna condición, como por ejemplo que esté condicionada a la anuencia de Dios. Dijo el Corán rechazando esa creencia:
﴿ وَيَعْبُدُونَ مِن دُونِ اللَّهِ مَا لا يَضُرُّهُمْ وَلا يَنفَعُهُمْ وَيَقُولُونَ هَؤُلآءِ شُفَعَآؤُنَا عِندَ اللَّهِ قُلْ اَتُنَبِّؤُنَ اللَّهَ بِمَا لا يَعلَمُ فِي السَّمَاوَاتِ وَلا فِي الأَرْضِ سُبْحَانَهُ وَتَعَالَى عَمَّا يُشْرِكُونَ ﴾
«Y adoran en vez de a Dios a lo que no les perjudica ni les beneficia; y dicen: “Éstos son nuestros intercesores ante Dios”. Di: “¿Acaso informáis a Dios de algo en los cielos y la tierra que no sepa?”. ¡Glorificado y Exaltado Sea de cuanto le atribuyen!».[22]
Por lo tanto, argumentar en base a aleyas que rechazan la procura de intercesión de los incrédulos a sus ídolos para considerar incorrecta la creencia en la Shafâ’ah en el Islam, es algo incorrecto, porque en la intercesión islámica en primer lugar no se consideran divinidades a los intercesores, sino que por ser ellos personas devotas, piadosas, sinceras y próximas a Dios, es decir, a causa de su nivel ante Él, su súplica a Dios es respondida; y en segundo lugar, está supeditada a la anuencia de Dios.
Obviamente, si es que consideramos que la voluntad y poder del intercesor al interceder y salvar a los pecadores son independientes de la Voluntad y Poder de Dios, obviamente que tal requerimiento de intercesión será ilegítimo y traerá aparejado politeísmo.
Por último, es necesario saber que la creen­cia en la intercesión, al igual que la creencia en la aceptación del arrepentimiento sincero, no debe provocar que las personas se envalentonen para cometer pecados, sino que ello debe considerarse como una “ventana de esperanza” que devuelve al ser humano a la vía correcta cuando desea el per­dón, y para que no se desaliente y descarte por completo el pensamiento de que no puede ya volver al sendero recto.




[1] Sura al-Baqarah; 2 : 259.
[2] Sura al-Mâ’idah; 5 : 110.
[3] Sura al-Baqarah; 2 : 47-73.
[4] Sura al-Baqarah; 2: 55-56.
[5] Sura an-Naml; 27: 83.
[6] Sura al-Kahf; 18: 47.
[7] Ver: Musannafât Ash-Sheij Al-Mufîd, t. 7, pp. 32-33. (Al-Masâ’il as-Sarawîiah).
[8] Sura Gâfir; 40 : 11.
[9] Sura al-Anbîiâ’; 21: 28.
[10] Sura al-Baqarah; 2: 255.
[11] Sura an-Naÿm; 53: 26.
[12] Sura al-Isrâ’; 17: 79.
[13] Liwâ´ al-Hamd: Cuando finalice el cómputo de los actos y ya se sepa quiénes serán de entre la gente del Infierno y quiénes de entre la gente del Paraíso, Dios le entregará este estandarte al Profeta y él se dirigirá hacia el Paraíso a la vanguardia de la gente del Paraíso.
[14] Mayma’ al-Baiân, t. 3, p. 435.
[15] Man lâ Iahduruh al-Faqîh, del Sheij As-Sadûq, t. 3, p. 376.
[16] Dijo el Profeta (s.a.w.):
« أُعْطِيْتُ خَمْساً... وأُعطِيتُ الشَفاعَة، فَادّخَرْتُها لاُمَّتي فهيَ لِمَن لا يُشْرك بِاللهِ »
“Me fueron concedidas cinco cosas… y me fue concedida la intercesión, la cual reservo para mi comunidad, y será para quien no haya aso­ciado nada a Dios”.
Al-Jisâl, del Sheij As-Sadûq, Cap. “Al-Jamsah”; Sahîh al-Bujârî, t. 1, p. 42; Musnad Ahmad, t. 1, p. 301.
[17] Sura an-Nisâ’; 4 : 31.
[18] Sura az-Zujruf; 43: 86.
[19] Sura al-Hadîd, 57: 19.
[20] Sahîh Muslim, t. 3, p. 54, cap.: “Aquel a quien le rezan cuarenta son dispuestos intercesores a su favor”. Hadîz nº 1577 (Numeración al-‘Alamîiah).
[21] Sahîh At-Tirmidhî, t. 4, p. 42, cap.: “Lo que se transmitió respecto al Sirât”. Hadîz nº 2357 (numeración al-‘Alamîiah).
Sirât: Puente en el Paraíso por el cual atravesarán las personas en el Día del Juicio Final. Aquellos que hayan sido bienhechores podrán atravesarlo y los malhechores se precipitarán al Fuego del Infierno.
[22] Sura Iûnus; 10 : 18.

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